Silvester Stallone: el botox no da la felicidad

Puede que Silvester Stallone sí sea feliz cuando se mira al espejo cada mañana y ve un rostro sin arrugas (o casi nulas). Pero si se viera con mis ojos, lloraría de pena. El botox es de efectos irreversibles: si no te gusta el resultado, hay que fastidiarse.
Y lo saben. Todas esas personas que actualmente se inyectan botox una y otra vez (hay que inyectarse periódicamente como mantenimiento), están informados de las consecuencias: los músculos quedan rígidos y cada vez se puede gesticular menos.
¿Vale la pena?. La foto principal es de un Rocky joven con toda la frente arrugada (siempre será Rocky para mí, ¡soy fan!). Las dos fotos inferiores, tras botox (izquierda) y más botox (derecha). ¿Os parece que esté más interesante?. Está que da pena verlo.

