El universo trenzado de Bottega Veneta

Bottega Veneta es una de esas firmas que nacen con el sello de exclusividad. Sus complementos son un auténtico objeto de deseo para hombres y mujeres que buscan calidad y diseño. Aunque eso, sí, el precio de sus accesorios y complementos es más alto que el de alguno de sus competidores italianos como Gucci, Armani o Prada.
Su gran seña de identidad es la piel trenzada, con la que se dibujan muchas de las creaciones del jefe de filas de esta marca italiana, el alemán Tomas Maier. Nadie podía imaginar la revolución que este hombre, de apariencia serena y tranquila, escondía bajo el brazo. Él es quién se ha encargado de convertir los accesorios de Bottega Veneta en objeto de culto y ha unido el lujo más sofisticado a la tradición artesanal que conlleva su fabricación.
Su marca convive en un gran grupo empresarial, entre los que destacan Gucci, Yves Saint Laurent o Stella McCartney, pero Tomas ha sabido fijar una autonomía. Bottega tiene sus propios talleres, su equipo y un espacio físico propio en el que se trabaja para ofrecer no sólo lujo, si no productos y diseños de gran calidad.






