El arte de la conversación

En nuestro día a día hablamos sin parar. Con compañeros, vecinos, amigos, conocidos, jefes, suegras, suegros… Las conversaciones suelen salir fluidas y sin mayor problema. Sin embargo, no siempre ocurre igual.
Existe toda una legión de tímidos que no son capaces de hilar una conversación, y no porque no tengan nada que decir. También hombres que por lo general tienen facilidad de palabra pueden encontrarse en situaciones incómodas de las que no sepan salir, como ser anfitriones en una cena formal de trabajo.
¿Qué temas deben tratarse y cuáles no? ¿En qué momento?


Queremos que nos vean como una generación progresista y abierta, pero a veces no sé qué pensar sobre lo que es progreso y evolución, sobretodo cuando salimos a la calle.