Cosmética masculina: hablemos con propiedad
Vale que no es nada importante pero creo que ha llegado el momento para los iniciados en el fantástico mundo de la cosmética masculina de decir las cosas por su nombre.
Para un carpintero es el metro y para la modista es el centímetro; el marinero lo llama cabo y yo siempre la lío llamándolo una cuerda. Pues en cosmética y perfumería hay palabras que, en cuanto son pronunciadas, suenan como un disco rayado, como en la serie de TV Ally McBeal.
Los productos cosméticos tienen su corazoncito de dignidad y se resienten cuando les llamais potingues. Por cierto que vienen envasados en tarros, dosificadores o tubos: los botes son conservas de lo que sea y los podeis comprar en el super.
