Aceite seco para el cuerpo: no brilla, no pringa y nutre

Cara y cuerpo no siempre tienen las mismas necesidades cosméticas. Puedes tener una piel del rostro normal o mixta, incluso grasa, pero la del cuerpo algo seca e incluso zonas muy secas. Ya no basta la hidratación, hay que atacar con la nutrición.
La piel seca ya pide por sí sola un cuidado especial: le faltan lípidos (no sólo agua) y es por eso que tienes escamas blancas en las piernas, la piel rugosa en brazos o espalda y, tras la ducha, esa sensación de tirantez tan inconfortable, especialmente los que practicáis natación en piscina.
Si quieres que las tiranteces y las arruguillas de deshidratación desaparezcan, tendrás que cuidar la piel del cuerpo aplicándote un producto nutritivo. Recuerda la diferencia entre hidratación y nutrición pinchando aquí. Una buena opción es un aceite seco corporal.

