La cruz del verano: envejecimiento y cáncer de piel

Playa, piscina, montaña, terracitas y sol, mucho sol. Llega el verano y no paramos en casa, en cualquier lado mejor que aquí, hay que quitarse el color blanquecino que se ha quedado con el paso de los meses y volver a recuperar ese tono bronceado que tanto nos favorece.
Y como casi todo en la vida, el sol tiene su parte mala, al igual que la parte positiva que vimos ayer. Actúa como un potente acelerador del envejecimiento de la epidermis (capas más externas de células de la piel) y aumenta la probabilidad de padecer cáncer, pero la naturaleza es sabía y nos pone a su disposición alimentos que nos ayudan a combatirlos.









