Tratamientos corporales en cabina: un recubrimiento de fango marino
Que levanten la mano los que no han disfrutado nunca de un tratamiento corporal en cabina que no sea un masaje. Ufff no sabéis lo que os perdéis: es relajante, placentero y muy bueno para la piel, por supuesto. Os voy a contar cómo fue mi recubrimiento de fango marino.
Eso sí que es un regalo: un vale por un recubrimiento corporal en un centro estético. Entre las opciones propuestas, escogí el de fango marino porque no había recibido nunca ninguno. ¡Yo que creí que era fango espeso tipo el de guerra de barro!. En fín, una no nace enseñada.
Los fangos marinos contienen una concentración de minerales fantástica para la piel y la colman de beneficios nutrientes. Es como aplicarle una mascarilla concentrada a todo el cuerpo. Se presentan como polvos color cemento y la esteticista añade agua al momento hasta formar una crema líquida.







