
Hace unos días, nuestra compañera Mosky nos explicaba por qué los pijamas no lo deben elegir las madres; y , aunque me pese (todos tenemos un Bar Paco a la vuelta de la esquina) , tenía toda la razón del mundo. ¡Pero es que con los calzoncillos pasa lo mismo! Las madres todavía nos ven como sus hijos pequeños y nos siguen regalando calzoncillos, y no es por no agradecer el regalo pero es que esos pack de tres slips parecen para mi padre. Lo mejor será hacerles ver que la ropa interior también sigue la moda.
Tenemos que aprovechar que la moda ha llegado también a la ropa interior y que los calzoncillos han evolucionado en los últimos años de una forma vertiginosa. El color ha sido uno de los grandes hallazgos; el blanco absoluto ha dejado lugar a estampados geométricos, colores chillones, el siempre elegante negro, simpáticos dibujos o print animal.
Otro cambio que también apreciamos es el talle, ya que en las última década se ha ido haciendo más bajo, dejando a un lado el estilo cachuli del tan cotizado Julián Muñoz (la cintura del pantalón llega a la axila). Ante la gran oferta que encontramos, hoy os doy unos trucos para que tengáis en cuenta la próxima vez que vayáis a compraros un par, porque además de ir cómodo se puede ir guapo.